La imagen fue distinta desde el comienzo. Sin tirantes, ni las clásicas banderas de la barra. El hueco en el medio de la popular local fue un símbolo. Las pocas banderas de siempre colgadas estaban dadas vuelta. Muchas banderas nuevas, todas mostrando inconformismo con la situación. Se insultó a los jugadores, al cuerpo técnico, al gerenciador, a don julio, a los árbitros, a kirchner, al juez, al periodismo, es decir, a todo el mundo. La recepción al equipo fue más bien hostil. Y se inició el partido. A los 3 minutos, un centro de Matías Martinez que roza en dominguez sorprende al arquero debutante en primera, quien logra sacar la pelota pero una vez que el juez de línea la había visto adentro. En la hinchada hubo dudas pero finalmente se terminó gritando el gol. Sin embargo ese gol tempranero no logró aplacar los ánimos de la gente. La división fue clara. Mientras en el medio se insultaba en los costados se intentaba callar y alentar. A los 30 Moralez se hace amonestar tontamente llegando a su 5º amarilla y no pudiendo jugar el cásico. De todas maneras no hubiera podido; 4 minutos más tarde, tras una barrida de un jugador platense que limpiamente le quita la pelota, cae aparatosamente produciéndole una distensión de los ligamentos del codo. Fue retirado en la camilla bajo una lluvia de silbidos provenientes de toda la tribuna popular. Ante cada oportunidad desperdiciada, o cada llegada de peligro de la visita, los insultos tomaban nuevas fuerzas. “Ahí están, ahí los ven, los 11 muertos que nos mandan a la b”. “Si no ponen huevos como quieren que ganemos”. “Vayan al frente” o “Y pongan huevo” ambos acompañados por “la p… que los paró”. Incluso se escuchó muy fuerte “La camiseta de RACING se tiene que transpirar” y la que titula este post. Un equipo con muchas dudas, a pesar de la expulsión de san esteban, nunca logró controlar la pelota y cada vez que le llegaban se sufría y mucho. Hasta que en el minuto 42 sucedió lo de siempre. La gran RACING. Centro desde la izquierda del local, Cáceres, Mercado (quien pierde la marca), Sosa (todavía no se sabe porque se tiró en palomita) y Martínez Gullota (quien todavía está esperando para salir) la ven pasar, y un jugador platense (segundo partido en primera, primer gol) cambia cabezazo por gol. No quedó tiempo para más, solo para insultos y silbidos. Al terminar el partido los hinchas se agolparon en el playón para insultar a los jugadores. Chatruc salió a dar la cara y pasó un momento más que incómodo. El desempeño de los locales fue el siguiente: Martinez Gullota demostró una vez más porque siempre fue tercer arquero, muchas dudas, malas salidas a cortar o ni siquiera salir; trabajo muy flojo. Cáceres de lo mejorcito, muy correcto y preciso a la hora de marcar y cerrar su sector. Mercado venía haciendo un trabajo aceptable hasta el gol donde pierde la marca; no era la primera vez en el partido que la perdía. Sosa con un trabajo discreto, no se entiende que hizo en la jugada del gol visitante, tuvo un par de tiros libres con cierto peligro y protagonizó un entredicho (con manotazo incluido) con Sanchez. Martinez, más allá de la jugada del gol, tuvo una actuación regular; muchas veces perdió las espaldas, de hecho el empate de GELP se inicia en su sector. Chatruc mostró un buen nivel, con alguna jugada lujosa incluída; faltó la puntada final y mejorar el estado físico. Sanchéz tuvo un trabajo más que regular siendo reemplazado en el segundo tiempo por Zuculini quien en pocos minutos (y con 17 años) demostró mucho más. Bastía tuvo un nivel desparejo, por momentos bastante bueno y por otros desaparecía. Moralez, desaparecido en acción; los 34 minutos que jugó no logró ser desequilibrante y se hizo suspender tontamente. Fileppi nuevamente jugó mal. A Sava no le llegaba la pelota con claridad; apenas 2 veces pudo disparar al arco con poca precisión. Manicero intentó, puso ganas; dentro de sus limitaciones y sin decisivo por lo menos intentó. Salió Manicero e ingresó un ex jugador que fue campeón en RACING. Estevez tuvo en sus pies el 2 a 0 pero definió como hubiera definido yo que en mi vida pude jugar siquiera en las inferiores de club alguno. Que alguien le tenga piedad y le avise que no puede jugar más. De nuevo los miedos, de nuevo los fantasmas, de nuevo perder 2 puntos en los instantes finales. La gente está cansada. La gente está diciendo basta. Llop dice que el clima no ayuda. Cuando tuvieron la gente a favor tampoco ganaron. Cuando jugaron sin gente no solo no ganaron sino que perdieron. Que clima favorece a este plantel? Estos días se entrenarán en la zona de pilar (no se sabe a donde) y a puertas cerradas (sin periodismo siquiera). En 6 días será el partido contra el rival de toda la vida. Si ese resultado nos condena a la promoción la reacción de la gente no va a ser de las mejores. Es cierto que es este plantel que nos va a salvar o a descender. Ya alentamos 15 fechas, es hora de hacer sentir nuestro malestar.
